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Una visión diferente: Mazda CX-30, coqueta y conquistadora

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No la presentaron como la “niña consentida” del momento y vista con ojos de hombre (espero no ofender a las feministas), como esa mujer coqueta, de curvas y silueta perfectas, que inevitablemente volteamos a mirar y muchas veces nos ha generado “coscorrones” y reproches de la pareja.

Porque es como un imán y mis congéneres saben bien de qué les hablo. Pero como si eso fuera poco, nos dicen que es muy completa, con buenos sentimientos, es decir que no es sólo figura, sino que tiene un buen corazón y que además no nos estrujará, sino que prácticamente nos consentirá en todos los recorridos (filosofía Jinba-Ittai), y que nos sentiremos tan compenetrados, como cuando un jinete monta su corcel (de nuevo corro el riesgo de ser tratado como machista).

Se nos dice también que viene con algo que los ingenieros han querido llamar G-Vectoring Plus (siempre he pensado que entre más difícil sea la palabra, más descrestará), un concepto difícil de explicar, pero que puede quedar muy en claro con analogías.

Si los Transmilenios contaran con esta tecnología, sin duda alguna habría sido la mejor defensa para quien se inventó ese cuento de la “Bogotá Humana”.

¿Y cómo así? Preguntarán los detractores, quienes dirán el Cuchenials entró en la era del confunde y reinarás, que tan buenos resultados está dando en estos tiempos. Pues de ser así, hubiera dicho: “mira, tras un focus group, se pudo colegir que la población que usa el sistema integrado de transporte masivo en esta urbe tiene efectos secundarios, que si bien no los perciben en el momento, los somatizan cuando llegan a sus hogares, porque allí experimentan un estrés postraumático que incide en sus comportamientos intrafamiliares”. ¿Traducción? “No me jodan que me tocó tomar Transmilenio y vengo mamado”.

Claro. Y es porque cuando esos manes frenan, pasan por encima de un bache o toman una curva, nuestras carnes y cabeza se bambolean como muñeco de trapo, quedando expuestos a eso que llaman inercia. Pero con el G-Vectoring Plus no sucede eso, pues una de las prioridades de Mazda es privilegiar al ser humano.

Con esta tecnología lo que buscan es que la cabeza se mantenga estable, en la medida de la posible y que el cuerpo se mueva naturalmente (como cuando caminamos), y que al momento de sentarnos haya un equilibrio con la pelvis, es decir, que exista una conexión con el vehículo, mejor dicho, tal para cual.

La Mazda CX-30 podría ser vista como un modelo Centennial, muy bien equipada, con un carácter joven y con tecnologías al servicio de las personas, invitándolas a ir a donde quieran (es el segundo modelo de la nueva generación de Mazda). Dios quiera que no sea para ir cuando nos mandan a la…, sino para descubrir los bellos paisajes de nuestro país, que abundan, y para hacer más llevaderos y “placenteros” los trancones.

Tiene buen corazón, de hecho nos hablan de dos, un motor de 2.0 litros y otro de 2.5 litros. También los llaman de 2.000 y 2.500 centímetros cúbicos y nos dicen que tienen buen torque y gran potencia (153 y 186 HP y 199,9 y 252 Nm, respectivamente), que traducido a términos coloquiales, quiere decir que la frase “pica más un purgado” no aplica para estos modelos. Lo que quiere decir que los sobrepasos, cuando se requieren, se pueden hacer con seguridad, y que en caso de poder experimentar eso que llaman adrenalina, se puede hacer con naturalidad.

Es tan perfecta que la muestran como dócil, fácil de manejar, que se deja llevar y cumple las órdenes del conductor. ¡Aleluya!, Pues recurriendo otra vez a la analogía, es como si cuando uno le pregunta a una mujer a dónde vamos y ella dice elige tú, se va a comer pollo y no hay discusión.
También dice que es coqueta, de piel suave, gracias a sus acabados, y que nos transmite seguridad. Osea que no escucharemos “usted no sirve para nada”, sino “que contigo me siento segura y conectada”.

Y para rematar, pese a todas estas características, es amable con el bolsillo y con el medio ambiente, gracias a la tecnología Skyactiv, que aglutina una serie de elementos que se enfocan en la eficiencia y desempeño. En otras palabras “consume menos y rinde más”, por lo que la tarjeta de crédito no se verá tan castigada. Ah y es silenciosa, es decir, como si en los viajes no existiera cantaleta y reproches.

Así las cosas, para muchos, la nueva Mazda CX-30, sin duda, será su alma gemela. Se ánima usted a comprarla…

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